viernes, 11 de julio de 2008

Solo improvisado en Stairway to heaven



Gran día para inaugurar el grupo :D
MAL 2.0 10 de julio 2008

viernes, 27 de junio de 2008

Entrada explicativa ...

-Primero, cambié la plantilla del blog usando una de las plantillas que tiene Blogger por defecto.
-Cambié el color de fuente de los vínculos.
-Puse un banner en la cabecera.
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-Añadí un juego subido desde Sploder.com
-Publiqué el reportaje de Lenguaje.
-Y por último, añadí unos links de páginas de interés personal.

miércoles, 11 de junio de 2008

Los jóvenes y la política en Chile

Por Nicolás Arenas



En la historia de Chile nunca se vio la participación de jóvenes en temas
relacionados con la política y lo social. Importantes procesos como la Independencia se vieron a cargo de gente adulta donde los jóvenes no tenían opción de participar. Pero desde la década de los 60’ se empezó a ver con el movimiento hippie que los jóvenes si tenían interés por el futuro y proyecto de la sociedad.
Durante el período de la unidad popular se incrementa el número de organizaciones y partidos políticos donde se veía gran cantidad de jóvenes militantes –tales como las Juventudes comunistas y el Frente Patriótico Manuel Rodríguez-. Sin duda se vio mucho movimiento juvenil durante la época de dictadura, donde los jóvenes no sólo luchaban por un gobierno democrático sino por el respeto a sus derechos como persona. Pero al terminar este momento se puede pensar que la cantidad de jóvenes activos políticamente ha decrecido y su forma de manifestarse ha cambiado. Se piensa que esto se debe a la influencia y a la manipulación que ha ejercido el neoliberalismo en los jóvenes, diminuyendo su interés en elaborar un proyecto social y político y conllevándolos a una vida de consumo y diversión por encima de cualquier cosa.
Revisaremos estudios e investigaciones que apuntan al interés –o desinterés- de los jóvenes actuales respecto a la participación política y a su relación con el neoliberalismo.

Neoliberalismo y juventud

El neoliberalismo es una doctrina política que justifica una economía basada en el libre mercado, donde se busca que el estado se desligue de su rol regulador, permitiendo el libre juego de la oferta y demanda. Es por esto que las empresas privadas cumplen un rol muy importante, ya que son las encargadas de sostener los recursos económicos de un país y de sobreexplotar los recursos materiales y humanos para aumentar su capital. Éste busca siempre la satisfacción del deseo individual –y de los grandes grupos económicos- basado generalmente en la generación de mayor plusvalía.
Al estar sometidos a un sistema donde el consumo es fundamental para sobrevivir, los jóvenes se ven sumergidos en un estado de consumo del cual no pueden escapar, donde se pueden ver constantemente comprando cosas como ropa, juegos y servicios de entretención –como discotecas- y lo único que pareciera importante es la estimulación constante de la imagen y de la diversión.
De esta forma los jóvenes pierden interés por la política y por lo que pasa en la sociedad a la cual pertenecen, cegándose a la preocupación por el otro y a la necesidad de ayudar a formar una sociedad conllevada por cada integrante de esta.

Los movimientos juveniles en Chile

A partir de los años 50’ comienzan a radicalizarse tendencias sociales y políticas, dando lugar a grandes organizaciones tales como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (1965).
En los años 60’ y 70’ se puede apreciar el levantamiento de la cultura hippie que criticaba la guerra y apoyaba el amor y la paz como forma de vida. Los hombres usaban el pelo largo y patas de elefante, revolucionando la forma de vestir tradicionalista y conservadora de la época. Surgen grupos de rock que buscaban expresar su descontento social y deseo de un mundo mejor por medio de canciones pegajosas y bailables que iban dirigidas a una masiva cantidad de público juvenil.
De este modo, se recuerdan estas épocas como el momento en que los jóvenes se revolucionan y apuntan a una vida más liberal y armoniosa expresando su descontento hacia el mundo en que se vivía.
En la década de los 80’ se vive un radical cambio en la forma de expresión de los jóvenes, ya que al estar en dictadura, ésta era reprimida y no se permitían pensamientos opuestos al régimen derechista. Así surgen nuevas organizaciones como la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) la cual fue esencial en la participación de movilizaciones nacionales en contra de régimen. Otras organizaciones de estudiantes universitarios, se quejaron en contra de la censura y quema de libros que se producía en muchas universidades y reclamaron justicia y democracia. Otra movilización fue por la mejora de atención en los centros médicos con respecto a la ginecología y a la gratuidad de métodos anticonceptivos.
El movimiento secundario comienza con la toma del Liceo A-12 Arturo Alessandri Palma, acción que marca la adhesión de los secundarios a la lucha contra la dictadura. Muchos jóvenes fueron expulsados de sus colegios por ser partícipes de organizaciones o movilizaciones a favor de la dictadura, y muchos otros fueron asesinados en enfrentamientos contra la represión en numerosas protestas.
De esta forma se pudo ver la maduración del movimiento juvenil, uniéndose a diferentes organizaciones sindicales y externas, formando así una movilización nacional.
Entre los años 1986 y 1989 se planteó el momento definitivo para el fin de la dictadura, ocurriendo hechos como el atentado al propio dictador (1986), dos movilizaciones nacionales y el más importante: el plebiscito en el que se vota la finalización del régimen dictatorial.
Pero en los años 90’ los jóvenes quedan sin “demandas” por las que pelear, y así se diluyeron muchas organizaciones políticas, las cuales se especializaron en cosas como la música, el trabajo social, etc.
Actualmente los movimientos juveniles existentes (además del actual movimiento secundario y universitario por la derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza y veto de la Ley General de Educación) son muy pocos, se pueden destacar el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, las Juventudes Comunistas, los Grupos de Acción Popular y la FECH.

Estadísticas recientes

De acuerdo a los resultados preliminares de la Cuarta Encuesta Nacional de la Juventud 2003, se observa el interés que existe en la participación política y en la forma en que la política actual los representa.
El primer punto plantea la cantidad de jóvenes que ven reflejados sus intereses en los proyectos e ideologías de los diversos partidos políticos: el 12,3% afirma que “los partidos políticos los representan en sus inquietudes”. Y el 78,5% afirma que “Los políticos tienen poco interés en los jóvenes”.
En el siguiente gráfico se presenta la postura política en la que se sienten reflejados los jóvenes:




Con respecto a los que no tienen ninguna postura política, el año 2000 se presentaba un porcentaje del 69% el cual aumentó a un 73,7% durante el 2003.
Más del 72% de jóvenes mayores de 18 no están inscritos para votar, esta cifra no superaba el 63% el año 2000.
En Chile el 50% piensa que la democracia es un sistema de gobierno cualquiera. En España el 79% prefiere la democracia sobre cualquier otro sistema.



Para tener un punto de vista relacionado a investigaciones del gobierno y de estudios personales relacionados a la juventud, entrevistamos a Gustavo Bustos, coordinador del área de intervención del Centro de Estudios Socioculturales (CESC):


-¿Cómo afecta el neoliberalismo en la vida diaria de cada joven?


-Antes de responderte, es preciso realizar una pequeña nota en torno a lo qué es el neoliberalismo. La economía neoliberal capitalista es un marco que determina la realidad al enfatizar y promover la satisfacción en detrimento de toda lógica del deseo. Es decir, el mercado libre de Von Mises y Hayek promueve como “única forma racional de cooperación humana: la de dejar morir” . Este tipo de cooperación humana sostenida por Von Mises y Hayek está orientada al progreso y/o desarrollo económico, lo que para ellos significa un aumento en la cantidad de ahorro y acumulación de capital. Para que la existencia esté en entredicho es el deseo el que tiene que ser suprimido, esto quiere decir que se impone la satisfacción como una necesidad, razón por la cual, los jóvenes por ejemplo, quedan atrapados en una lógica de consumo sin fin, o para parafrasear al sociólogo chileno Tomás Moulian, esta lógica implica que el consumo me consume. En este sentido, el sujeto deja de ser el agente (protagonista) de la política y es el mercado quien asume su lugar al realizar los ajustes necesarios sobre las actividades de todos los sujetos que conforman la sociedad. Es decir, los sujetos tienden a cooperar con este orden sin saberlo o no teniendo la intención de hacerlo. En palabras de Von Mises, “el mercado por si sólo ordena el entero sistema social y le dota de sentido y significado”. Lo problemático de esta concepción es que la existencia social y política de los jóvenes depende de la estructura del mercado. En otras palabras, la existencia social está supeditada a la estructura de los precios, es decir, a la totalidad de las proporciones de intercambio, como lo señala Von Mises. Lo que el libre mercado pone en juego para parafrasear a Hayek es un orden sin mandato. Y este orden sin mandato es aquello que lleva a las juventudes actuales a generar prácticas que pone en entredicho la moral del mundo adulto sin seguir por ello una organización política propiamente tal. Es decir, una rebelión que se sostiene tan sólo en la rebelión, una rebelión sin proyecto definido.

En este sentido, el neoliberalismo no solo afecta la vida de los jóvenes sino que es un sistema económico que afecta la vida de todas las personas, ahora, las consecuencias varían de acuerdo a las características de cada persona.

Si vamos más allá de lo económico, una de las premisas, como ya señalamos, es que el neoliberalismo es “dejar morir al otro”. Lo trascendente no tiene cabida para los jóvenes actuales, puesto que hoy nos encontramos con una juventud más interesada en lo “inmediato”, unas juventudes más despreocupadas por el futuro y centrada en garantizar a cualquier costo su propio goce, cuestión que implica un dejar de preocuparse por el otro. Los jóvenes gozan con lo que “está a la mano” o lo rápido. Esto se puede ver en el comportamiento sexual –pokemones- ya que estos jóvenes suelen querer “sexo rápido” donde el goce no tiene que ver con cómo se relacionan los cuerpos o como se ocupan, si no por el contrario quedan encapsulados en a necesidad de hacerlo rápido en lugares donde pueden ser sorprendidos, cuestión que va a generar una mayor tensión corporal. Eso puede ser una de las consecuencias del neoliberalismo con respecto a los jóvenes. Si todo está en el dejar morir, que importa lo prolongado, es mejor optar por lo efímero.

Hay otras cosas que se relacionan con la autoridad, a cómo se estructura esta. Charles Melmann decía que “actualmente lo que hace autoridad son los objetos/mercancías”. Esta mercancía se puede ver en cosas como los parches, chapitas, trajes y ciertos accesorios usados actualmente por las tribus urbanas juveniles, esto es lo que hace autoridad para ellos, es decir, el objeto marca la pauta de comportamiento de los jóvenes, en el objeto esta la tendencia, tendencia que seguirán al pie de la letra. Por ejemplo, las zapatillas nike están asociadas a un cierto estilo de vida, si las usas ellas te indican como debes de comportarte, es más te ordenan como portarlas, usarlas. El objeto hace autoridad porque el sujeto sigue el mandato que en ellos se despliega. Sin embargo, los jóvenes al no ser independientes económicamente se encuentran con una situación problemática puesto que el neoliberalismo les ofrece una gran gama de mercancía a la cual pueden acceder en la medida en que paguen el precio correspondiente, por tanto, si no pueden acceder a estos objetos muchos jóvenes se encontraran frente a frente con la frustración y el “descredito”. El neoliberalismo les ofrece a los jóvenes el participar de una fiesta del consumo que, por supuesto, no es gratis. Esto se potencia en las distintas clases sociales, es decir, jóvenes con familias pobres, tienen acceso visual a ropas o accesorios (que representan su estilo de vida o su forma de ser) de marca tipo Nike, Adidas, etc. Pero al no poseer los medios para comprarla, recurren a determinadas acciones que les permita tener acceso a estas.

Por todo esto, el neoliberalismo tiene consecuencias que parecen invisibles para los jóvenes, ya que es como si disfrutaran de los accesos a ciertas cosas que en realidad son cada vez más inalcanzables para ellos, porque nunca pueden tener todo lo que ellos quieren, ya que siempre aparecerá un nuevo celular, chaqueta, zapatillas que ellos querrán poseer pero que en realidad no podrán tener. Los jóvenes actuales no quieren sentirse frustrados ya que ven cada vez cosas que supuestamente están más a la mano, que mientras más a la mano se ven, más lejos están en realidad de ellas.
Por otra parte, en términos más de lo que podríamos llamar una política de la cultura, el neoliberalismo establece parámetros que anulan ciertas solidaridades, porque exacerban la competencia visual, en definitiva es “como eres visto” y esto se relaciona al tema de vestimenta y de cómo se es visto por el otro.

-O sea ¿los jóvenes se encuentran en la frecuente búsqueda de verse “bien” frente a la sociedad?


-Ellos quieren verse bien consigo mismos y ser reconocidos por sus pares, ya que está la necesidad de cultivar la imagen, sobre todo desde que el mundo se ha convertido en una imagen. Los jóvenes se han convertido más en imágenes que en seres carnales, incluso más, llegan a perforarse con el objeto de reencontrarse con el cuerpo con tal de modificarlo para que el otro pueda verlo. En esta misma línea pero en otra dimensión, hoy tenemos a jóvenes que pretenden que sus ideales queden demostrados por medio de una suerte de performance estética. Por ejemplo, los anarco punk buscan demostrar que pertenecen a grupos que defienden ciertos principios contraculturales por medio de su vestimenta, es decir, lo que antaño se decía a través de un discurso hoy en día se dice a través de la imagen. Un ejemplo de esto, “los revolucionarios” de hoy lo son porque visten sus camisetas del Che Guevara… Puedo vestirme como pokemon para decir que no estoy ni ahí con la sociedad y no me interesa la política. Es decir, hay un discurso que emerge de la imagen, y esto es algo que, lamentablemente, no han interpretado los jóvenes, de hacerlo podrían ellos impedir de alguna forma el que el mercado les robe y neutralice lo que hay de político en sus formas de ser. Asimismo, es necesario que se pregunten de donde vienen esas imágenes que representan su forma de ser. Ahora hay tiendas que se especializan en diversas tribus urbanas, y que se crean solo con el fin de venderles a los jóvenes lo que en principios ellos habían inventado, les venden lo que antes había sido creado por ellos. Por lo tanto, el neoliberalismo ha buscado cooptar la producción cultural de los jóvenes para generar nuevos mercados que neutralicen a su vez las manifestaciones políticas de sus formas contra-culturales.

-¿Hacia donde apuntan las posturas políticas de los jóvenes?

-Eso es difícil de responder, ya que los jóvenes se han segmentado en muchos grupos distintos, lo que hace difícil rastrear los proyectos políticos que persiguen. Hay jóvenes que participan en las juventudes de los partidos políticos como la JJCC o las juventudes de la DC, todos estos jóvenes generalmente son universitarios y hay poco movimiento por parte de menores de edad. Con respecto al capitalismo, hay jóvenes que se contraponen a este modelo económico, dedicándose a fabricar su propia ropa, cosa de no recurrir al consumo y así justificar su lucha, con la pretensión que de esa manera se restan del sistema, cuestión que no es posible. Los jóvenes se han movilizado mucho contra la guerra o contra EEUU, sin embargo, no van más allá de los parámetros de una queja, un reclamar y quejarse de algo, y no existe una lucha por producir el propio proyecto y crear la sociedad que a lo mejor ellos quisieran para sí. Al final, lo que tenemos es una suerte de queja permanente, lo cual no es malo, pero también es necesario crear un proyecto político propio.

Los jóvenes suelen arremeter contra la “bandera” del otro, siempre contraponiéndose a esta pero nunca defendiendo su propia bandera. Entonces su identidad se forma políticamente a partir de su enemigo, olvidando la importancia de construir su propio proyecto. A los jóvenes cada vez les cuesta más formar un proyecto de vida y el tomar decisiones, y ese aspecto está muy ligado a lo político, ya que para lograr crear un proyecto social hay que optar lo que uno quiere.
Uno puede plantearse “la participación política de los jóvenes a partir de dos preguntas, siendo estas: ¿su participación política depende de lo que quiere el otro de ellos? ¿O su participación política ha de depender de lo que ellos quieren como jóvenes? Al parece está más ligado a lo que quiere el otro de ellos. Sin embargo, ellos no se dan cuenta que el otro quiere que ellos se quejen, y eso es productivo para un sistema político. Se permite la queja para legitimar que la democracia funciona, que son posibles discursos que van contra lo establecido, no obstante, estos discursos son permitidos en la medida en que no sean lo suficientemente radicales como para poner en jaque realmente la estructura de la vida contemporánea.

-¿Cómo ha disminuido la participación política en los jóvenes?

-Oscar Aguilera, director del Magister en Antropología de la Arcis e investigador del CESC, plantea que en la época de Allende, la participación de los jóvenes era de alrededor de un 16% en partidos políticos con un norte claro, y el 84% restante pertenecía a los que no estaban ni ahí o a los que participaban en un voluntariado por la universidad, o que se iban a una población a realizar trabajo social, etc. Actualmente, las cifras no han cambiado sustancialmente, quizás hay más jóvenes en los voluntariados. Es decir, los jóvenes nunca han participado masivamente de la política, es decir, siempre han mantenido cierta distancia, sobre todo cuando la política esta demarcada por parámetros de integración y normalidad, es decir, cuando es un engranaje más de la formalidad de los sistemas políticos. Ahora, lo que sí durante un tiempo había disminuido fue la participación en la protesta, no obstante, si uno mira lo que ocurre desde el 2006 en adelante nos reencontramos con jóvenes que protestan y levantan banderas de luchas. Los jóvenes siempre se han manifestado, aunque debamos destacar que siempre lo han hecho de un modo reaccionario, esto es, como respuesta a medidas que durante largo tiempo los han perjudicado y oprimido. Pocas veces la protesta juvenil ha nacido desde una concepción que se antepone a la política del mundo adulto.

-¿A qué se debe el decaimiento de la cantidad de jóvenes con conciencia política?

-La pregunta es: ¿Ha decaído realmente? Yo creo que es muy apresurado el hablar de decaimiento, creo que ha habido una falta de proyectos políticos que encanten tanto a jóvenes como a los adultos. La política formal esta muy desacreditada, hay mucha desconfianza, y las hay porque ha habido traiciones a lo largo de nuestra historia (el caso de González Videla que gana las elecciones con la ayuda del P.C y luego los persigue, encarcela y exilia; el caso de Pinochet con Allende, y para no ir tan lejos, el caso de la Concertación que abandona la lucha popular para negociar una salida con la dictadura). El descredito de la política es tal que los jóvenes cuando sintieron la necesidad de organizares para impulsar la derogación de la L.O.C.E tuvieron que reinventar la estructura organizacional, pasaron de los tradicionales representantes-presidentes a los voceros, e incluso al ver que los partidos buscaban sacar ventaja de los voceros, por ejemplo, en las actuales movilizaciones secundarias, no hubo más voceros o alguien que de la cara por el movimiento. En definitiva, el tema no es si ha decaído la cantidad de jóvenes conscientes sino hasta donde llegara la degradación de la política sin que nadie la reinvente de un modo radicalmente nuevo.

Agradecemos al Señor Bustos y al Centro de Estudios Socio-Culturales por habernos brindado parte de su tiempo.

Conclusión

Si consideramos tanto la información bibliográfica revisada así como la entrevista realizada, podemos establecer nuestras propias conclusiones.

El neoliberalismo afecta mucho en el desarrollo político de los jóvenes, los distrae y los invita al juego del consumo, apoyando la existencia en un apego excesivo a la superficialidad sobre todo al momento de aceptar al otro y aceptarse a sí mismos. También es superficial la manera en que se busca mostrar el discurso de cada joven, ya que por lo revisado estos dependen del seguimiento de ciertos patrones físicos y materiales que el otro debe interpretar y comprender sin inmiscuirse en un intercambio verbal.
Los jóvenes no se sienten representados por los políticos o los partidos a los que pertenecen, y no tienen interés en elegir un sistema de gobierno o a una persona que los gobierne ya que están más centrados en su goce individual y colectivo, es decir, para enlazarse a otros es necesario dejar de gozar.
Podemos observar que realmente no hay un decaimiento de la cantidad de jóvenes con interés y conciencia política, más bien hay una falta de motivación y encantamiento hacia la actual forma de hacer política, es necesario el mostrar que la política no sólo es sentarse en el congreso a escuchar y votar leyes, sino que todos somos políticos en la medida en que actuamos, luchamos por un mundo mejor y construimos nuestra ciudad con justicia e igualdad de oportunidades.

martes, 3 de junio de 2008

bomba wn !!!

xdd

Make a free flash game!

magia wn ...

Nikko&Vale


Nikko&Vale
Cargado originalmente por enjoy_or_die
te amo valii :D

viernes, 16 de mayo de 2008

tecnologia :

malaria wn se borro too lo ke escribi xdd